El árbitro retirado, Byron Moreno, afirmó tener la conciencia tranquila y que el presidente del gremio, Luis Muentes, no debe ser un alcahuete.

En declaraciones para radio La Deportiva, el ex juez dijo que “el aficionado del deporte recuerda a Byron Moreno como un árbitro reglamentarista, estoy con la conciencia tranquila”.

En cuanto a la polémica por el encuentro del Mundial 2002 por el que fue sancionado dijo “el partido de Corea (del Sur) e Italia lo he visto sólo tres veces. Tengo claro lo que hice”.

“No sentía nada cuando me llamaban ladrón, siente el que lo es. Jamás fui un árbitro corrupto”, aseguró.

En cuanto a lo nacional apuntó que “el presidete de los árbitros no debe de ser alcahuete, tiene que impartir la disciplina adecuada”.

“Si se equivoca el árbitro hay que sancionarlo”, expresó el ex juez.

Moreno también señaló que no conoce “que tanta presión puede ejercer Delfín” pero “el arbitraje debe de tener un departamento psicológico. El árbitro debe de tener un trabajo psicológico para ya no cometer nuevos errores”.

Tomado de: Estadio