Por: Vito Muñoz Ugarte

Toda la alegría y el orgullo de los hinchas de Barcelona al ver a su equipo entre los 8 mejores de América, se vio afectada al producirse el hecho más irrespetuoso que mis ojos presenciaron en los 92 años de historia del Club. Si en 1981 vi al Capitán Pepe Paes gritarle al economista Roggiero en las viejas instalaciones del reedpark reclamándole pagos atrasados que el difunto ex Presidente no había cumplido. 6 años mas tarde, en 1986 un iracundo Telmo Hidalgo se lanzó como una fiera a querer golpear al técnico Juan Eduardo Hobherg, éste hecho ocurrió en la Copa Libertadores en el banco de suplentes de Barcelona en el estadio de Argentinos Junior, felizmente pudieron contenerlo al jugador, de lo contrario el difunto técnico hubiera sido brutalmente golpeado. Pero lamentablemente lo de ayer lo presenció todo el País y deja mal parado el principio de autoridad que debe prevalecer en un Club con la historia de Barcelona.

No debió haber ocurrido, Jonatan Alvez es el goleador del campeonato, una figura importante en Barcelona, uruguayo como Almada, a quien el técnico siempre lo ha respaldado, tanto es que hoy cobró el penal, Almada no tiene la culpa de que lo falló y luego reaccionó jugando demasiado individualista lo que obligó al técnico a ordenar su cambio.

Esto no le gustó al delantero, salió del campo insultando al técnico y cuando éste le pidió que se comporte, lo volvió a insultar y se lanzó para agredirlo, afortunadamente Minda y otros jugadores lo agarraron para que no ocurriera aquello.

Cuando ya concluyó el partido y Almada acudió a la rueda de prensa una vez más demostró que además de ser un gran técnico, es un señor y un caballero porque al ser cuestionado por la prensa que le pidió opinar del incidente, reaccionó con prudencia, tino y caballerosidad. Con ello demostró experiencia, madurez y sabiduría. ¿Que hará el directorio del Club?, seguramente habrán sanciones en interno que permitirán no se vuelva a faltar al principio de la autoridad.