Por: Vito Muñoz

Este martes, la Selección ecuatoriana tendrá la prueba más importante en las Eliminatorias. Se medirá, desde las 16:00 a Perú, que llega motivada tras imponerse (2-1) a Bolivia, el  jueves pasado. Mientras que la Tri viene de caer con Brasil.

Seguramente lo primero que debe hacer Gustavo Quinteros es trabajar  en la parte emocional de sus jugadores, para levantarles el ánimo tras los últimos malos resultados que tienen al equipo nacional al borde de la eliminación.  No hay que caer en la desesperación.

Lo segundo es determinar cómo le saldrá jugar a un Perú que viene creciendo en lo futbolístico, que pese a que no está en los primeros lugares su técnico está poniendo una impronta en ese equipo, además que vienen consiguiendo resultados favorables.

“Mañana es el día ideal para que Perú derrote por primera vez a Ecuador en Quito”, dice la prensa incaica motivada por su buen presente y por el espantoso momento del rival.

¿Qué busca Quinteros con estos cambios?. Los ingresos de jugadores como Jefferson Orejuela, Marcos Caicedo y Felipe Caicedo harán que el seleccionado nacional cambie totalmente su forma de jugar en comparación a lo que mostró en Porto Alegre la semana pasada.   Por la obligación de conseguir los 3 puntos, la TRI debe cambiar el sistema y modelo de juego, mañana el Atahualpa espera un equipo de Quinteros muy agresivos, con el cuchillo entre los dientes, con esas ganas de demostrar que esa mínima posibilidad que hay para ir a Rusia 2018 es real.

El planteamiento ante el equipo de Ricardo Gareca debe ser  pensado en el ataque, pues la defensa y la portería sí brindan confianza.

Perú ha mejorado en la parte ofensiva y la TRI deberá tener mucho cuidado con Paolo Guerrero, quien regresa justamente ante Ecuador tras cumplir con la suspensión.

Lo cierto es que el encuentro de mañana será muy parejo y  complicado pero Ecuador tiene la ventaja de ser local y de jugar con su gente a favor. Que nos acompañe el futbol y resultado.

  • Vico

    La parte emocional es que a los jugadores les paguen los premios que les prometieron. Una vez billete en sus cuentas bancarias, veran como juegan los nuestros.