Ecuador's Barcelona footballers celebrate after defeating Brazil's Santos, in their 2017 Copa Libertadores quarterfinal second leg match held at Vila Belmiro stadium, in Santos, Brazil, on September 20, 2017. / AFP / NELSON ALMEIDA FBL-LIBERTADORES-SANTOS-BARCELONA

Nunca fue uno de los favoritos en el torneo. El destino lo ubicó en un grupo de nombres poderosos, parecido al de 2015 cuando fue eliminado, pero salió airoso y en las dos siguientes instancias seguía lejos de ser el candidato a llevarse la clasificación.

Pero Barcelona demostró que el fútbol en Sudamérica se ha equiparado y que un ecuatoriano puede volver a soñar con alzar una Copa Libertadores.

El año pasado Independiente del Valle llegó a la final contra Atlético Nacional, dejando en el camino a titanes de América: River Plate, Boca Juniors y Pumas de la UNAM. Clubes con más presupuesto y más nombre que el cuadro sangolquileño.

A Barcelona le pasó algo similar: dejó en el camino a PalmeirasSantosAtlético Nacional y Estudiantes (a estos dos últimos les ganó en fase de grupos) y escribe otra página dorada en este torneo, porque clasificó merecidamente y ha encontrado un funcionamiento que no solo ha sido efectivo, sino que ha generado el respeto en todo el continente.

El director técnico brasileño Levir Culpi declaró tras la eliminación que “la gente se siente decepcionada porque perdimos frente a un equipo que no es tan conocido”. Lo cierto es que este ‘desconocido’ del Astillero eliminó al tercero y cuarto del Brasileirao (Santos y Palmeiras, respectivamente) y además sorprendió al ya despedido Botafogo (séptimo).

Los toreros ya tienen en la mira a su próximo rival, otro brasileño: Gremio de Porto Alegre, club donde el goleador es el paraguayo Lucas Barrios (que presuntamente estaba en planes del club torero a inicios de año) y hay un hombre de la casa amarilla, Michael Arroyo.

Tomado de: Diario Extra