Comparar es innecesario cuando hablamos del Astillero, y es que es tanta la diferencia que es imposible discutir algún punto de supuesta “igualdad”, incluso decir que Barcelona y Emelec son equipos que históricamente están parejos es una completa falacia. La historia pisa, humilla y destruye a una institución cuyo principal deporte era el Béisbol, que hoy se jacta y quiere dar trote a un gigante, al equipo que lo vio nacer, al más veces campeón, sencillo, al un coloso de América.

Y es que no es para menos, Emelec es un equipo que vive obsesionado con la grandeza de Barcelona, mientras el barcelonismo se ríe de manera cantinflesca en que descarga su inferioridad. Enaltecen un estadio con capacidad para 30.000 personas, lo que solo significa que tienen capacidad para 40.000 personas menos que el mejor estadio del Pacífico.

Celebran un campeonato (2014) cuando tienen 2 títulos nacionales menos que Barcelona, simple, 13 contra 15. Déjenlos gozar el tres a cero, es de comprender, no es lo mismo dar que recibir, están tan acostumbrados a recibir, que cuando dan, no lo pueden creer. Hablar de ellos es hablar del equipo más veces (11) goleado por 5 tantos a 0 y para no decir basta, el equipo más veces (3) goleado 7 tantos a 0, y sí, una de esas en una final de campeonato.

Critican a Barcelona por haber sido eliminado ante Gremio, pero olvidan que es el mismo equipo que los eliminó de esa CHULLA semifinal que tuvieron en 1995. Hay que ser mediocre para aplaudir a quien un día te quitó el sueño con una sola patada.

¿Cómo no sentirse inferior si tenemos 7 semifinales y 2 finales? Es fácil para ellos la respuesta, ya que al no poder responder con sus propios logros, lo hacen basándose en resultados de Copa de otros equipos. En la Libertadores no son nada, lo único que pueden ser, es el equipo que ha recibido las peores goleadas de local, 0-4 del América de Cali y 1-5 por parte de Libertad. Son el equipo que más veces (23) quedó eliminado en fase de grupos y se mete en el TOP 3 de equipos que participaron y nunca llegaron a una final, hablamos de 26 oportunidades tiradas a la basura.

No compares a un equipo que tiene más años de fundación, 92 contra 88; En consecución de campeonatos, 15 contra 13; En victorias, 73 contra 72; Que en hinchada tiene el 60% del país y nunca conoció el descenso (1980). Querer engrandecer sus pequeños ‘logros’ ante Barcelona, es nada más y nada menos que.. complejo de inferioridad.