Una de las contrataciones que más sonó en la presente temporada en Barcelona SC fue la de Víctor Ayala, volante paraguayo que en cinco clubes tuvo un paso que lo llevó a vestir la camiseta de la Albirroja. Pero la historia de este elemento puede unirse a la legión de paraguayos que vistieron la camiseta de los amarillos sin ganar un campeonato, o bien puede romper las estadísticas.

En los años sesenta llegó un tal Glubis Ochipinti, de quien para muchos hoy recurdan, es el nombre de varios cangrejales en la ciudad de Guayaquil. En aquella época el paraguayo fue campeón en 1963 con un equipo de ensueño que lo integraba Helinho en el arco, la Cortina de Hierro con Quijano, Lecaro, Macías y Bustamante. Además el potente remate de Washington Muñoz, la entrega de Clímaco Cañarte, el ímpetu de Iris de Jesús López, Helio Cruz, Jair de Souza, Tiriza, Gonzalo Salcedo, ‘Bolita’ Aguirre, entre otros.

En los setenta estuvo Celino Mora junto a Washington Muñoz, Nelsinho, Jorge Bolaños, Pedro León, Alberto Spencer.
En los noventa también jugó Gustavo Sotelo junto a José Francisco Cevallos, Jimmy Montanero, Hólger Quiñónez, Marcelo Morales, Alfaro Moreno, Nicolás Asencio, Anthony de Ávila, Agustín Delgado. Asímismo Roberto Cabañas que en 1994 marcó 5 goles en 20 compromisos con la divisa de Barcelona.

De allí en lo que va del milenio llegaron diversos jugadores que se los recuerda de buena o mala forma en algunos casos: Miguel Ángel Domínguez, Héctor Blanco, Hugo Brizuela, Fernando López, Derlis Florentín, Diego Martínez, Troadio Duarte, Javier Mercedes González, Daniel Ferreira, Raúl Román y Juan Samudio. Pero la curiosidad fue lo complejo de estos elementos en consagrarse en El Ídolo del Ecuador, de hecho es casi una rareza anunciar como gran contratación a un jugador de dicho país. No por su calidad, sino mas bien por una tradición de jugadores brasileños y argentinos que han lucido en la historia de los canarios.

Ayala llega con la consigna de convertirse gradualmente en el relevo de Matías Oyola, un capitán que ha entregado lo mejor de sí al equipo. Con el paso de los años se ha ganado el respeto de muchos, pero también el fútbol presenta un momento en el cual hay que decir adiós. No sabemos si esta sea la última temporada de Oyola, pero es evidente que ver un rendimiento en alto nivel por cuarenta o cincuenta partidos por temporada es complicado.

Ante esto el reto de Víctor Ayala es grande, porque se trata de una posición de referencia en el equipo y un abastecimiento a una columna vertebral que tomará aún más forma cuando las nuevas contrataciones se adapten a la idea de Guillermo Almada. El éxito está en los logros que puede alcanzar un jugador, pero más en la forma con la cual contribuya, como un obrero, en la obtención de las metas que se tracen.

Por primera vez en lo que va de la década un jugador de Barcelona tendrá origen paraguayo. En 2009 fue la última vez donde dicha cuota alcanzó para sostener la categoría en un año terrible. Veremos si con el paso de los encuentros se nota la diferencia de un jugador maduro en el fútbol y con un recorrido internacional que seguramente no tuvo, de su lado, a un escenario del nivel del Monumental de Guayaquil. En torno a la Copa Sudamericana vale destacar que la última vez que un equipo con un paraguayo en cancha se coronó campeón fue en 2013, se trata de Lanús con Víctor Ayala, jugador que resaltó en la única copa internacional obtenida por el Granate. (O)

Autor: David Morales

  • jorge

    El más grande del Ecuador espera por ti paragua vamos adelante por mi ídolo

  • cavs 90

    tengo fe que la rompe en barcelona!!

    • EL LOCO

      EL * TE PUEDO ROMPER TB JA JA JA JA JA JA
      PI PI PI PI PI

  • Este paragua tiene hambre de gloria, el reto no es nada fácil pero jugar en BSC motiva y mas aún ver un estadio con 70.000 hinchas alentando, tiene todo nuestro respaldo.