¿Qué es una apuesta? Es tomar una decisión, jugar con el azar y esperar un resultado positivo, aunque este puede también ser negativo. En el fútbol se apuesta mucho, ya sea por jugadores jóvenes que tienen cualidades para ser estrellas, o por jugadores de renombre que son fichados con el antecedente de no tener muchos minutos en últimos tiempos.

En Barcelona se adecua la segunda opción. Para esta temporada, los toreros van ‘all in’ (todo a favor) por Víctor Ayala y Michael Arroyo. Ambos con poco o nada de minutos en los últimos meses del 2017.

A pesar de que todavía no es oficial la incorporación de Michael Arroyo, todos los esfuerzos de la dirigencia se centran en el volante ecuatoriano.

El presidente de la Comisión de fútbol, Aquiles Álvarez, confirmó que “ el representante se encuentra en Brasil esperando solucionar la situación con Gremio. Es un tema del club y el jugador, de solucionarse es virtualmente jugador de Barcelona. Acá está todo arreglado”.

Aunque la prensa de Porto Alegre ha catalogado a Arroyo como el “jugador problema de Gremio”, en Barcelona pretenden que el jugador se motive y luzca como en sus mejores años, como en el torneo 2012.

Ayala, en cambio, dejó el país árabe por incumplimiento de pagos y problemas culturales. “Mi mujer tenía que vestirse toda de negro, toda tapada hasta el pelo (usar Burka). La cultura es muy difícil, mi familia no podía ir a la cancha, menos mi mujer”, dijo el paraguayo previo a su arribo a Ecuador.

Pero no es la primera apuesta de estas características que hace esta dirigencia.

Damián Díaz fue fichado para la temporada 2016 y fue trascendental para la consecución de la estrella 15, pero su último partido oficial había sido el 10 de mayo 2015 con el Al Wahda, aunque llegó con meses sin jugar, su calidad floreció.

No fue igual con Ariel Nahuelpán. El delantero argentino tuvo casi tres meses sin jugar en el Inter de Porto Alegre, llegó al Ídolo, pero lo mejor que hizo en el 2017 fue una chilena excelsa ante Fuerza Amarilla.

Tomado de: Expreso