El fútbol dejó de ser una actividad que se enfrasca en lo meramente deportivo. Hay temas tan relevantes en este medio que ahora se definen en una sala judicial y estas leyes pasan por encima de cualquier club o federación. Desde respaldar a los futbolistas, hasta poder lograr esclarecer temas irregulares en instituciones.

Y es que así como todo ha evolucionado, el fútbol ya no es más un deporte “provincial” como lo prefiere denominar el sociólogo Carlos Tutivén, sino un negocio que mueve mucho dinero y en el que hay muchos intereses por encima de la mesa.

Actos de corrupción, hechos deplorables de injusticia a jugadores y hasta evasión de impuestos, son solo unos lunares que tiene esta disciplina que ha invitado a la justicia ordinaria a ser parte del deporte más seguido del planeta.

Globalmente, uno de los escándalos más sonados en los últimos años fue el famoso FIFA Gate, donde varios presidentes de federaciones y cabezas altas de esta entidad deportiva fueron vinculados por fraude, amaño de partidos, soborno y lavado de dinero, en el que fue sentenciado el extitular de la FEF, Luis Chiriboga.

Otro factor que ha magnificado cada una de estas situaciones es la participación de las redes sociales. Antes era muy complicado enterarse de hechos o temas legales, o de corrupción en el fútbol, hoy basta que alguien lo sepa y lo cuelgue para que tenga una gran difusión o trascendencia.

A pesar de que hoy hay garantías legales para futbolistas, existen otros quienes se aferran a estas para abusar de las instituciones: como las demandas altísimas, por contratos incumplidos. No tener asesoría o desconocer de temas legales también privó por muchos años a los futbolistas de hacer valer sus derechos como trabajadores.

La FIFA toma medidas por incluir al Estado

En diciembre de 2017, la FIFA notificó a la Federación Española de Fútbol (FEF) que toda injerencia del Gobierno de ese país podía desembocar en una suspensión como miembro asociado y, por ende, quedar fuera de toda competencia avalada por este organismo.

Lo mismo sucedió con la Federación Peruana de Fútbol (FPF) el año anterior. El ente de este país había presentado un proyecto de ley que iba a darle poder al Estado en esta institución, la FIFA advirtió aquello y debieron anular todo intento de incluirla.

Tomado de: El Telégrafo