Después de una decepcionante participación en la Copa Sudamericana, Barcelona tenía prácticamente la obligación de ganar frente al Delfín por el campeonato ecuatoriano de fútbol, para evitar alejarse de Emelec, que está en la punta del torneo.

Los ‘amarillos’ regresaron a Manabí, tierra que se les hizo imposible ganar en todo el 2017, pero con la mentalidad de obtener 3 puntos.