Uno de los desafíos más complejos para un portero es tener que parar un remate inminente de un rival que está a doce pasos y que pretende enterrar el balón en un arco rectangular, que tiene una dimensión de 7,32 metros de ancho por 2,44 m de alto. Tarea nada sencilla, pero que en el campeonato ecuatoriano se ha convertido en una acción recurrente cada fin de semana.

De lo que va del torneo local, los árbitros centrales han señalado 32 veces el manchón penal, con el curioso dato de que en 11 oportunidades los goleros negaron la celebración a puertas del gol.

Quien se lleva, por ahora, los guantes de oro del campeonato es el portero de Liga de Quito, Adrián Gabbarini. En el cara a cara con el rival, el argentino no se amilana y ha detenido tres penaltis (a EmelecEl Nacional y Macará), que representaron nueve puntos, ya que en todos esos encuentros los azucenas ganaron por la mínima diferencia. Todavía no le anotan por esta vía.

Si Gabbarini logra atajar un penal más, igualará el récord de Jacinto Espinoza, quien llegó a atajar cuatro ejecuciones consecutivas, pero no lo hizo en una temporada sino entre el 2007 y 2008.

Otro que tiene una temporada formidable en el pórtico es el guardavallas de Barcelona, Máximo Banguera. El domingo, en Cuenca, además de un pletórico partido atajó el penal que fue clave para que los toreros pudiesen firmar el triunfo.

La misma cantidad de intervenciones tiene Hamilton Piedra y Walter Chávez, de Técnico Universitario, este último con el detalle de que sus dos penales detenidos lo hizo en un mismo partido al mismo jugador, inédito en el fútbol local.

Los dos clubes con mayor imprecisión desde la pena máxima son Macará y Barcelona. Ambos equipos han fallado tres penales de lo que va del campeonato y han convertido en otros tres cada uno.

Aunque Emelec no aparece en esta tabla con su arquero, Esteban Dreer sí lo hace por su definición de cara al gol. Al Bombillo le han pitado cinco penales y convirtió cuatro de esos, el que falló precisamente fue gracias al cancerbero de Liga (Q), Gabbarini.

Tomado de: Expreso.ec