Sería lo más lógico que la dirigencia de Barcelona Sporting Club le dé más entretenimiento a su afición, al programar partidos preliminares en el Monumental.

En la vieja época, en el estadio Modelo, eran comunes las dobles y triples programaciones. Había fútbol desde el mediodía hasta la noche de los domingos, en el escenario deportivo de la avenida de Las Américas.

Ahora que BSC tiene a Toreros FC jugando el torneo de Segunda División, organizado por Asoguayas, puede ser el abreboca perfecto para el encuentro estelar del club canario. Pero no, la directiva amarilla decidió que su filial juegue este domingo contra el legendario Everest, a las 19:00, luego de Barcelona vs Aucas.

Generalmente, cuando culminan los enfrentamientos de BSC, los fanáticos se retiran del estadio. En cambio, los que siempre alientan, las barras de las generales, son evacuadas por obra y gracia de los agentes de la Policía, quienes en algunas ocasiones retiran a los hinchas amarillos a toletazos. “Nosotros no podemos quedarnos luego del final de un partido, porque la Policía nos bota”, comentó Luis Alfredo Castro, integrante de la Sur Oscura.

La hinchada amarilla quiere conocer a esos ‘canteranos’ que en un futuro podrían servirle al Ídolo; además, en la filial están Roosevelt Oyola, campeón nacional en el 2012 con los canarios; Robertino Insúa, hijo del Rubén Darío Insúa; Ismael Zúñiga, quien jugó el año pasado en Serie A con BSC; Christian ‘Chivo’ Suárez, campeón del 2016 con los amarillos, entre otros.

Xavier Salem, presidente de Toreros FC, explicó que esta medida se debe a que “la cancha después queda desgastada para el partido del primer equipo”.

En todo caso, si es que esto es una decisión de la directiva o del cuerpo técnico y necesariamente Toreros FC debe jugar después del Ídolo, incentiven a la afición a que se quede en el Monumental viendo el partido; y soliciten a la Policía que no desalojen a palo a los hinchas.

CCE