Los dirigidos por Guillermo Almada se frotaban las manos y veían la tabla de posiciones en la que con la victoria parcial que obtenían ante Aucas con gol de Erick Castillo, se estaban ubicando apenas a dos puntos de Liga de Quito, a falta de cinco fechas del cierre de la etapa. Sin embargo, Laurito convirtió el sueño en pesadilla y emparejó el cotejo a menos de 10′ del final.

Pero este resultado no fue producto de una casualidad, puesto que Barcelona malogró innumerables ocasiones de liquidar el compromiso o al menos estirar esa mínima ventaja que había puesto la ‘culebra’.

Pese a los desbordes de Marcos por derecha y Béder Caicedo por la izquierda, ni Ariel Nahuelpán ni el mismo Castillo pudieron dar la puntillada final para obtener el resultado que la fanaticada esperaba.

Si bien es cierto Guillermo Almada acertó al ratificar la confianza a Ely Esterilla como volante mixto junto a Gabriel Marques, fue el mismo estratega uruguayo quien de forma inexplicable lo retiró del terreno de juego a falta de quince minutos.

Esterilla se había constituido en un baluarte del medio campo junto al brasileño-ecuatoriano, siendo una salida clara e incluso recuperando el balón en algunas jugadas de peligro, pero tras su salida los visitantes volcaron el campo y el ingreso de Matías Oyola luego de algunas fechas fuera por lesión, no fue el revulsivo que pedía el partido.

Al final y luego de las constantes faltas cometidas cerca del área de Banguera, apareció Laurito quien tenía pocos minutos en cancha y en ESCANDALOSA POSICIÓN ADELANTADA  decretó el empate que limita las posibilidades de ganar la etapa.