Salió Ely Esterilla del campo de juego y lo poco que mostró Barcelona se vino bajo. Su nueva función la cumple elegantemente, conductor de una orquesta amarilla que está desafinada y estridente.

El verdadero volante mixto, al que antes le decían 8, ahora lo llaman noveleramente ‘doble cinco’. En eso se está convirtiendo Esterilla en Barcelona. Un acierto del DT Guillermo Almada en redefinir a este jugador, a quien muchos criticaron por haber perdido su efectividad como extremo derecho.

Esa habilidad y regate que mostró por la banda, ahora las usas para recuperar el balón, hacer una pausa, pisar la pelota, inventarse un amague y distribuir al mejor ubicado. Frontal al arco rival, rompiendo por el medio campo. Le hacía falta esto al Ídolo. Cortar y atacar de una, haciendo transición. Ojalá Ely no pierda la batuta para conducir a este desafinado Barcelona.

CCE