Los cambios en Barcelona y Emelec fueron determinantes. El ingreso de Michael Jackson Quiñónez por los amarillos y la salida del juvenil Brayan Angulo, por los azules, cambiaron la historia de un Clásico del Astillero que se prestaba a acabar con un empate, de no haber sido por la viveza del goleador Ismael Blanco.

El ambiente festivo en el Capwell se prendió dos horas antes del partido con la ‘batalla’ verbal entre los hinchas de ambos equipos, pero se estremeció más cuando los jugadores saltaron al campo.

Con el pitazo inicial del árbitro Omar Ponce arrancó el Clásico del Astillero número 205, que ponía en juego dos objetivos claves para los protagonistas. El ‘Ídolo’ necesitaba de un triunfo para seguir pensando en llegar a la final del campeonato, mientras que el ‘Ballet’ urgía de una victoria para tratar de ganar la segunda etapa y evitar una hipotética final ante su vecino de patio o Independiente, que es puntero.

A pesar de que Emelec no tenía a Miller Bolaños por lesión, los dirigidos por Gustavo Quinteros en el primer tiempo proponían el juego. Su mejor jugador en esos primeros 45 minutos fue el juvenil Angulo.

El espigado delantero azul se movió por el frente de ataque, arrastró marca, retrocedió para pedir la pelota y cuando pudo remató al arco, provocando tiros de esquinas.

En la primera parte estuvieron en aprietos los defensas Luis Checa y Franco Peppino.

Angulo ganaba por arriba y en los costados gracias a su corpulencia y velocidad. Combinaba bien con Ángel Mena por la derecha y Marcos Mondaini por la izquierda. Emelec fue un vendaval, llegó 12 veces sobre la portería de Máximo Banguera, pero le faltó un centro delantero de oficio, como el que tiene el estratega Rubén Israel: el delantero argentino Blanco, quien en las pocas chances que tuvo (3 en todo el partido), embocó una, en el segundo tiempo.

Angulo tiene empeño y ganas por ganarse un puesto en el rol titular y en su segundo encuentro -debutó la fecha pasada ante Mushuc Runa- lo ratificó con un buen juego.

La acción con más peligro de los ‘eléctricos’ llegó a la media hora, tras un cobro de tiro libre que ejecutó el capitán Pedro Quiñónez y que impactó en el vertical. Después los centros del ‘Diablo’ Mondaini y Mena no encontraron destinatarios. Ninguno de los dos se atrevió a rematar de media distancia.

Lo mismo le ocurrió al paraguayo Fernando Giménez, quien fue ayer más ofensivo que de costumbre, lo único que no encontró fue su perfil (es zurdo) para tratar de rematar.

Al término del primer tiempo, el juvenil Angulo intercambió camisetas con Aaron Peñafiel de Barcelona, pensando que ya no jugaría en la segunda mitad. Pero Quinteros le dio 15 minutos más en la etapa de complemento (jugó hasta los 60’).

En ese tiempo disparó dos veces al marco de Banguera. Uno se fue rozando el horizontal y el otro lo desvió el zaguero Peppino. El DT azul se decidió por Javier Charcopa en reemplazo de Angulo. El ex-Deportivo Cuenca se perfilaba como titular en lugar de Bolaños, pero anoche no fue el aporte necesario en Emelec. A los 80’, en uno de los contragolpes que generó el ‘Ídolo’, llegó el tanto del ‘Zorro’ Blanco, que recibió un pase por la izquierda de Cristian Suárez. El ‘Chivo’ amagó dos veces a John Narváez y sacó el centro rasante para que el ‘9’ de Barcelona la puntillee al fondo de las redes del golero Esteban Dreer.

Pero hay que destacar que la jugada del gol ‘canario’ la inició Michael Jackson Quiñónez (suplente en Barcelona, quien entró por Peñafiel). El volante puso la pausa en el medio campo amarillo, acarreaba la pelota desde la mitad de la cancha y abría el juego. Fue precisamente así que, tras un despeje de sus defensores, vio bien ubicado al ‘Chivo’ Suárez, coautor del gol de Blanco.

Quinteros no quería resignarse a la derrota y mandó todo a la cancha, aunque al parecer un poco tarde, ya que ni Fernando Gaibor, ni Luis Miguel Escalada, le dieron la solución.

Barcelona acabó así con la buena racha que tenía Emelec en su casa, ya que llevaba más de dos años sin caer en su estadio. La última vez fue el 2-1 en 2012 con goles de Damián Díaz y Narciso Mina. En la tabla los azules se quedan en cuarto lugar con 29 puntos, en tanto que los amarillos se mantienen en segundo lugar con 35 unidades.

Tomado de: El Telégrafo