Ismael Blanco ratificó su idolatría en Barcelona al volver a marcar el gol del triunfo sobre Emelec en el clásico disputado en el estadio Capwell, tras un gran contragolpe de Michael Jackson Quiñónez, que la abrió por izquierda para que el chivo Suárez centre rasante y el goleador argentino la pesque de un toque frente al arco.