La noche de ayer Barcelona volvió a decepcionar, ahora en Copa Libertadores. El cuadro dirigido por Rubén Israel sigue sin encontrar el camino correcto para poder despegar en los torneos que disputa.

A pesar de las grandes individualidades, el Ídolo no puede conformar un equipo competitivo. Las grandes lagunas durante los 90 minutos de cada partido terminan por eclipsar a las figuras contratadas. Sin embargo hay dos jugadores que dentro de lo poco que ha lucido Barcelona, han podido resaltar en los duelos del Ídolo.

La explosividad, enjundia, el temperamento, la calidad y la lucha del uruguayo Brahian Alemán ayudaron a Barcelona a conseguir su primer triunfo oficial de la temporada, ante Independiente, partido que dio una luz esperanzadora en el ‘congelador’ que tiene como equipo el entrenador Rubén Israel. Pero lamentablemente una golondrina no hace verano. La poca solidez mostrada por el resto de sus compañeros no aporta al desempeño aceptable que muestra el volante charrúa.

Por otro lado está Édison Vega, jugador proveniente de SD Quito, club donde lucía la cinta de capitán. Fue el líder de un plantel que tuvo que luchar contra viento y marea la temporada anterior para poder mantener a ese equipo en primera A.

Vega sabe muy bien lo que es luchar contra adversidades mayores. Llegó a Barcelona sabiendo que tendría que batallar para ganarse un puesto en rol titular. Y así lo hizo.

El mediocampista imbabureño es un todoterreno, puede hacer la labor de volante de corte o a su vez ser un volante de avanzada. Su mixtura en el campo de juego es de gran aporte para cualquier equipo y eso lo evidenció el profesor Israel que ya para el duelo por la tercera fecha ante Independiente lo puso junto a Matías Oyola en el mediocampo canario. De ahí en más el ‘enano’ se adueñó de ese cupo y ha demostrado sus credenciales.

Solides y seguridad al momento de defender y buena proyección al momento de ampliar la cancha con algún pase demandante, más su precisión y concentración al momento de cada partido han hecho en que Vega sea uno de los poquísimos valores que han sido regulares en la escuadra amarilla.

Ojalá que tanto Alemán y Vega ratifiquen su compromiso con la camiseta amarilla y puedan contagiar de ganas, fútbol y pundonor al resto del plantel para que Barcelona tome un rumbo diferente.