El Ídolo del Ecuador ha tenido dificultades en 2015. Fichar de forma masiva no ha sido la respuesta para los toreros.

No hay tiempo para lamentarse. Las fechas pasan y Barcelona no encuentra un juego que lo identifique. Rubén Israel posee un plantel completo, ¿pero en qué es lo que está fallando el Ídolo del Ecuador? No hay un solo villano, la tragedia le compete a todos. Los canarios intentarán alzar vuelo en su próximo partido y acabar con la mala racha con la que han empezado esta campaña.

La dirigencia amarilla invirtió ocho millones de dólares para el 2015, un millón más que en la temporada anterior. Llenaron al equipo de incorporaciones. Algunos futbolistas prefirieron dar un paso al costado por las pocas posibilidades de jugar: Henry Rúa, Armando Wila y Anderson Ordóñez. Otros quedaron en el olvido, como Brayan De la Torre o el juvenil Erick Castillo.

Pero cantidad no es calidad, y tener un vasto plantel no te asegura un campeonato. Para levantar una copa se necesita, más que nombres, unidad, esfuerzo, tener claros los objetivos, una gran comunicación entre cuerpo técnico y jugadores, y un proceso futbolístico. El Ídolo del Ecuador carece de esto último.

Luego de ser campeón en 2012, Barcelona ha tenido cuatro técnicos distintos: Gustavo Costas y Luis Soler, ambos en 2013; Carlos Ischia, a inicios del 2014; y Rubén Israel. El resultado: cuatro procesos diferentes y ninguno con una idea de juego que haya marcado al club canario.

La dirigencia puede exigir un juego vistoso por la cantidad de nuevos futbolistas, pero sin un proceso vigente es complicado. Así juegue Lionel Messi en el club.

Eso es lo que presenta Barcelona: cero juego colectivo, muchas individualidades. Uno de los afectados de esta renovación al equipo ha sido Ismael Blanco, quien acabó el 2014 con 14 conquistas en 22 partidos, y que en esta temporada ha facturado solo una vez. Claro contraste en su producción.

Si bien hubo una pretemporada en Argentina y juegos amistosos, Israel no define su estrategia. En los cinco partidos disputados se ha variado desde la formación hasta el sistema táctico. Aunque el hincha no espera, aún hay tiempo para corregir.

Tomado de: Diario Expreso