En silencio, sin conversar entre ellos, bajaron los futbolistas de Barcelona desde la concentración –donde estuvieron reunidos con el cuerpo técnico hasta pasadas las 09:00 de ayer– a la cancha alterna del estadio Monumental para practicar. Los rostros adustos confirmaron el ambiente de tensión.

Aún con el peso de la derrota 3-0 ante Estudiantes de La Plata, el miércoles anterior, el plantel inició con un calentamiento, pero con la ausencia de Máximo Banguera, quien en el centro del campo conversó a solas con el DT Rubén Israel.

El uruguayo prolongó la charla con el arquero por casi 15 minutos. Luego, Banguera se incorporó al trabajo con Damián Lanza y Ayrton Morales.

“Ahora que (Banguera) tuvo algún desacierto en alguna pelota (dio un rebote que originó el primer tanto de Estudiantes) tampoco podemos decir que Máximo se olvidó de atajar. Sigue siendo un gran arquero y hay que darle absolutamente toda la confianza”, declaró Israel tras el entrenamiento.

Israel, quien no detalló de qué charló con Banguera, agregó que en el 2014 Barcelona tuvo el arco invicto por ocho partidos gracias a Banguera. “Nos hizo ganar muchos de los 48 puntos (de la segunda fase)”, dijo.

Además pidió paciencia a la hinchada. “Es cuestión de tiempo, vamos en el quinto partido de la temporada. Si bien vino una gran cantidad de jugadores, también se fue una gran cantidad de jugadores”, recordó.

En otro orden, los amarillos ensayaron con una zaga compuesta por Gerson Cedeño, José Luis Perlaza, Andrés Lamas y Roosevelt Oyola por Giovanny Nazareno. Pero el DT amarillo dijo que Oyola aún no está en condiciones físicas. Barcelona postergó su juego con Aucas porque el martes próximo recibirá al paraguayo Libertad por la Copa Libertadores. (D)

“No se le puede llegar a los jugadores actuales de Barcelona. No quieren recibir consejos de nadie. Están encerrados en un caparazón. No se puede vivir así”. Carlos Luis Morales, cuatro veces campeón como arquero canario (1985, 1987, 1989, 1991)

Tomado de: El Universo