Emelec muestra una propuesta futbolística que le da resultados, mientras que Barcelona no se encuentra en este 2015. No obstante, el Clásico es un partido diferente.

Pasaron 75 días para volver a vivir el partido inmortal entre azules y amarillos, y diez años para que se vuelva a disputar en el gramado del estadio Alberto Spencer. Emelec y Barcelona, dos realidades distintas, pero con algo en común, ambos vienen de perder.

Nassib Neme, presidente de Emelec, que ha vivido mucho de estos enfrentamientos, declaró que «los antecedentes no cuentan» en estos partidos. No siempre la buena racha de alguno determina que sea el ganador; en muchas oportunidades, el menos favorito termina dando una sorpresa.

Mientras que Barcelona navega en un mar de incertidumbre e inseguridad por los malos resultados en el arranque del año, Emelec se llena de confianza para este duelo, su propuesta futbolística y su proceso de años, lo avala como el que «debería» vencer.

Pero los Clásicos no son un partido cualquiera, tienen un condimento especial, un sabor diferente; como dijo en algún momento el exestratega campeón con Barcelona, Gustavo Costas, «los Clásicos no se juegan, se ganan».

Tomado de: Diario Expreso