Brahian Alemán llegó con la expectativa más grande que generó un fichaje en el futbol ecuatoriano en esta temporada. Su llegada se convirtió en una especie de telenovela.

Han pasado ya varias semanas desde que se enfundó la amarilla y las sensaciones,-dentro del contexto que rodea a Barcelona-, han sido bastante aceptables.

Su aporte ha marcado la diferencia en algunos partidos de un Barcelona que aún no asimila la ideología que quiere implantar su entrenador.

A pesar de su corta estadía en el club. Alemán ha sido el líder de este equipo en construcción.

Tanto así que cuando el jugador uruguayo está ausente en el juego, Barcelona cae en un declive paulatino de fútbol.

La impresión que deja en cada partido es bastante buena. Casi siempre se exhibe lleno de claridad y acierto en el pase, aportándole una velocidad extra a la pelota, algo de lo que adolece el cuadro canario. Por tramos juega al primer toque, haciendo parecer sencillo lo complicado. También es un jugador muy dinámico, con gran recorrido, capaz de ayudar en tareas defensivas y de aportar su talento en el juego ofensivo, sin duda su mejor cualidad. Es un buen nexo entre los centrocampistas y el delantero.

Es cierto que a veces desaparece, como el resto del equipo, pero es quizás algo normal porque está terminando de adaptarse. Igual a muchos les queda la duda sobre el rendimiento futbolístico que demuestra el uruguayo, pero algo que es dificil de cuestionar es su entrega y sacrificio.