El Herediano costarricense hizo valer su condición de local paraimponerse con contundencia por 3-0 en el partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones de la Concacaf, a un América mexicano que mostró un pobre rendimiento y que al final demostró su impotencia con violencia.

El ex jugador de Barcelona, Michael Arroyo, fue el antagonista de su equipo que salió humillado de Costa Rica.

Arroyo se fue expulsado por dar una fuerte patada al jugador Cristian Lagos, una acción que trajo recuerdos del ‘Clásico del 5-0’, bueno, en esa ocasión fue el ofensivo canario quien recibió la patada.

EFE