Dicen por ahí que lo barato sale caro, pero ese refrán no aplica en el futbol mexicano, ya que en lo que va del campeonato, en la mayoría de los casos, haber gastado la millonada en refuerzos no ha sido garantía de gol.

Sin embargo, no siempre es así. Uno de los refuerzos que llegó prácticamente sin cartel fue Julio Furch, procedente de Belgrano de Córdoba, por cerca de 1.8 millones de dólares a Veracruz. El delantero sí que ha sido rentable, pues lleva siete goles, lo que equivale a 0.25 mdd por tanto, aproximadamente.

Así lo anunció el propietario de los Tiburones Rojos, Fidel Kuri Grajales, el 15 de diciembre de 2014.

Caso contrario fue la transferencia de Darwin Quintero, la más cara que se dio en México, quien pasó de Santos a América por cerca de 13 millones de dólares (mdd). Lo invertido por las Águilas no ha sido redituado en la cancha, pues «El Científico del gol» apenas lleva una diana. Lo caro salió muy caro.

Otro que ha quedado a deber es Cristian Penilla, quien llegara de Barcelona de Guayaquil a Pachuca por cerca de 7.31 millones de dólares. El atacante apenas ha jugado 272 minutos sin haberse estrenado todavía.

No cabe duda que los nombres no son garantía de gol y que no siempre se necesita un periodo de adaptación para brillar. Aquí otros ejemplos de jugadores rentables y no tanto en el Clausura 2015.

Tomado de: El Golfo