A veces, no hay que lucir colectivamente fino para golear, se necesita ser eficaz. Eso fue Barcelona, ayer en el Monumental: 100 % contundente contra un modesto Mushuc Runa que se fue con la canasta llena, en un partido redondo para los locales que partido a partido muestran una mejor cara; eso sí, de la mano del ‘reloj amarillo’: Brahian Alemán.

El encuentro de los toreros tuvo un antes y un después. La primera etapa fue más cerrados que la segunda, en donde el local fue una tromba.

Los dirigidos por Rubén Israel no mostraron un primer tiempo demoledor. Tenían el control del partido, pero carecían de profundidad. Los canarios no encontraban el camino a Ismael Blanco, que debía retroceder unos metros para entrar en acción.

Pero el Ídolo halló los espacios y, para el segundo tiempo, ya se volcó completamente al ataque. Con el ingreso de Álex Colón, Barcelona ya tenía otra mente fresca para la creación. Brahian Alemán y Ely Esterilla, una vez más, fueron los motores del equipo torero, que hicieron de la defensa del Mushuc Runa una avenida.

Brahian Alemán no solo se conformó con la pintura en el segundo tiempo: asistió, hizo paredes, corrió toda la noche; fue la figura, sin duda. Jugó e hizo jugar, como dirían en el barrio. A los 76 minutos le tocó salir de la cancha, el estadio cayó a sus pies.

Otro que se llevó los aplausos de la hinchada torera fue Máximo Banguera. El guardameta amarillo atajó dos penales (a Leonel Núñez y Félix Borja) y, cuando el visitante lo exigió, siempre se mostró atento.

Los goles llegaron por la naturaleza del fútbol. Ya con cinco en contra, Mushuc Runa regaló todos los espacios al local. Barcelona era el que proponía; y el juego profundo, que se le complicó desarrollar en el primer tiempo, era la principal arma en el complemento. La cereza en el pastel llegó con la vaselina de Ismael Blanco (6-0).

La felicidad inundó las gradas del Monumental. Alemán sigue consolidándose, Esterilla se afianza en el 11 de Israel y, sin duda, el valor agregado fue Blanco: se reencontró con las redes tras una larga sequía en este 2015.

Tomado de: Expreso