Barcelona tuvo ayer una noche redonda que ni el hincha más optimista había imaginado. Ganó con un marcador abultado (6-0), anotó goles vistosos y acrobáticos, el delantero argentino Ismael Blanco recuperó su olfato goleador y aportó con 2 tantos, el volante de creación Brahian Alemán ratificó -también con 2 goles- que está en racha, y Máximo Banguera, criticado en jornadas anteriores, fue el héroe del partido tras atajar dos penaltis.

Ely Esterilla, quien se ha ganado la titularidad con goles y buenas actuaciones, volvió a marcar como hizo en los 2 partidos anteriores contra Atlético Nacional de Medellín (Copa Libertadores) y ante el Deportivo Cuenca, por el torneo local.     

Hasta las improvisaciones le dieron resultado anoche al estratega uruguayo Rubén Israel que sorprendió de entrada alineando a Tito Valencia como lateral derecho, en lugar de Pedro Pablo Velasco, quien salió de la convocatoria porque tenía fiebre. Esa variante fue inesperada. El mismo Israel confirmó que tomó esa decisión antes de que el equipo saliera de la concentración.           

Valencia, cuestionado por la hinchada por el bajo rendimiento que demostró en las primeras fechas del torneo, respondió con marca y con mucha velocidad para proyectarse al ataque. En el primer tiempo le costó acoplarse a esa posición, pero con el transcurso de los minutos se afianzó por la banda derecha.

Según el jugador, el hecho de tener a Israel al borde del campo corrigiéndolo y hablándole constantemente ayudó a elevar su nivel en el segundo tiempo. “Me orientó con sus llamados de atención”, reconoció Valencia al final del partido.

Incluso las variantes -detalle por el que también había sido cuestionado- le dieron resultado a Israel. Al minuto 78’, cuando recién había entrado a la cancha y en la primera pelota que tocaba, Marlon de Jesús terminó con su sequía de goles. Celebró con rabia, como reclamando un espacio en el equipo titular.  

Israel dijo anoche que se queda con el rendimiento que mostraron sus dirigidos en el segundo tiempo.  Pero, ¿qué hizo que Barcelona cambiara radicalmente su juego después del entretiempo? No fueron las indicaciones de Israel, sino el segundo gol que marcó Alemán a los 46 minutos. Ese tanto desmoronó la muralla que había implantado el técnico de Mushuc Runa, Julio Assad, con su ambicioso 4-3-3. Ni el tridente ofensivo, conformado por Roberto la ‘Tuca’ Ordóñez, Walter Iza y Félix Borja, provocó algún tipo de recaudo en la defensa ‘canaria’. Los ambateños terminaron jugando con 4 delanteros tras la inclusión de Juan José Govea a los 61’.   

En el segundo tiempo Barcelona se afianzó en el campo de juego, mientras que los ambateños retrocedieron sus líneas para evitar que les marcaran más goles y renunciaron por completo al ataque.

La clave para que Barcelona empiece a levantar su nivel es la alta presión que ejerce en campo contrario. Eso ya lo mostró en el partido que le ganó a Atlético Nacional de Medellín la semana pasada. La marca asfixiante en campo contrario hace que el rival cometa errores y los ‘canarios’ han sabido aprovecharlos. El defensa Andrés Lamas lo ratificó. “El técnico nos pide que cerremos la salida del rival y nos ha dado resultados”, explicó.

En Mushuc Runa, penúltimo en la tabla, la goleada provocó incertidumbre. El presidente del club, Luis Alfonso Chango, contó públicamente después del partido que bajó al camerino a pedirle la renuncia al técnico Assad. “Parecería que los jugadores no quieren al técnico y a su equipo. La situación es insostenible, este marcador es saca técnicos y nosotros debemos actuar”, dijo Chango visiblemente enojado.     

Tomado de: El Telegrafo