La hinchada de Barcelona respondió al llamado. Más de 25.000 hinchas amarillos se dieron cita en el Estadio Monumental para apoyar al Ídolo en el duelo frente a Aucas.

Los cánticos durante los 90 minutos fueron claves para que el equipo torero de pelea en el partido, sin embargo no todo fue felicidad.

Un grupo de hinchas lanzaron botellas a la cancha y también apuntaban con laser a los jugadores del equipo rival, hecho que fue informado por el árbitro y será objeto de alguna reacción por parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol.

“Gran triunfo! Pero no puede ser que nuestra propia gente siga lanzando botellas a la cancha y usando Lasers. ¿Quieren q nos suspendan?”, escribió el jefe de prensa de Barcelona, reprochando la mala actitud de ciertos hinchas que lo único que hacen es perjudicar al club con estos actos.