Con 64 votos a favor y 6 en contra, Luis Chiriboga fue reelegido como presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol en enero del 2015. “Será su quinto periodo consecutivo desde 1998”, eran los titulares de la prensa deportiva.

Hoy, 4 de marzo del 2016, un año después se confirma la información de la renuncia a su cargo por parte de este histórico y a la vez cuestionado dirigente nacional.

Desde su casa, donde está cumpliendo un arresto domiciliario por presunto delito de lavado de activos, Chiriboga ha tomado la decisión final. Ha decido dimitir y alejarse de este escandaloso mundo de la dirigencia deportiva que actualmente está siendo intervenido por autoridades judiciales.

‘Luchito’, como es conocido, es uno de los mejores dirigentes de la historia del fútbol ecuatoriano. Durante su administración en los últimos 16 años, consiguió la clasificación a tres mundiales juveniles, uno femenino y tres mundiales absolutos. También ejecutó la construcción del edificio de la FEF, en Guayaquil, y el complejo deportivo Casa de la Selección, en Quito.

El riobambeño de 69 años, que estaba sancionado con 90 días de suspensión, le dice adiós a la Ecuafútbol que queda con las alarmas encendidas tras los escándalos de corrupción en los últimos meses. ¿Es la hora de la renovación?, habrá que esperar.