Por: Vito Muñoz Ugarte

Emelec ganó el primer round en el estadio Modelo Alberto Spencer y ha dado un gran paso de cara a la final de la primera etapa. El ‘Ballet Azul’ se alejó de Barcelona, y con dos partidos pendientes, es un líder sin contratiempos.

Cuando a un equipo sólido y equilibrado se le agrega el concepto de vistosidad, el adversario de turno poco podrá hacer. Emelec jugó uno de sus mejores primeros tiempos del campeonato y derribó cualquier intención que quisieron imponer los amarillos en el estadio de las Américas. Su medio campo, liderado por Pedro Quiñónez y Fernando Gaibor, se impuso y guió el fútbol azul.

El equipo de Omar De Felippe dejó en claro su enorme superioridad futbolística ante un Barcelona que, a pesar de tener a todas sus estrellas en el campo, fue una auténtica caricatura de equipo. Un equipo que ha quedado tocado, muy tocado, por esta derrota. Tan tocado como su entrenador, que difícilmente podrá acabar la temporada si no da un cambio de rumbo radical. Guillermo Almada puede tener los días contados en el banquillo ‘canario’.

El desafío para los azules será mantener ese nivel en este próximo escalón para ponerle la lápida a su rival de barrio. El protagonismo de jugadores como Christian Guanca y Denis Stracqualursi en estos últimos encuentros ilusiona a un Emelec que afianza su sueño de un cuarto título consecutivo a base de mucha tenacidad futbolística.

Cuando en el ‘Bombillo’ todo es estabilidad y esperanza, en Barcelona el panorama es diferente. El equipo ‘torero’ quedó al borde del KO luego de su segunda derrota y tercer duelo consecutivo sin poder lograr una victoria.

Las semanas donde fue líder del torneo parecen haber sido tan solo un espejismo y da la sensación de que el conjunto comandado por Almada parece haber vuelto a su realidad. Carencia de creación de fútbol, poco automatismo en su medio campo, nerviosismo defensivo y errores de su arquero.

Este equipo es un cúmulo  de pobreza futbolística que necesita un cambio de urgencia para responder al arduo trabajo de sus dirigentes para mantenerlos sin ninguna necesidad económica. Las historias de los clásicos suelen ser inesperadas; bastante impredecibles. Tanto Barcelona como Emelec tienen una gran cantidad de los mejores futbolistas de este campeonato para poder mostrarnos un nuevo Clásico mejor que el del miércoles. Con fútbol e intensidad.

El Monumental será el escenario de la segunda parte de esta historia. Para los ‘canarios’ será el momento de la venganza y para los ‘eléctricos’ la hora de revalidar todo lo antes dicho. ¿Resurrección o consagración? La repetición excluye al azar como factor.

Fuente: El Telegrafo.com.ec