A Marcos Caicedo hace rato no lo veíamos jugar tan bien, con mucha más dinámica y más variabilidad de movimientos. El futbolista de 24 años le ha dado alternativas de juego al entrenador Guillermo Almada.

El exLeón ha demostrado que se adapta a las circunstancias. Cuando le tocó jugar como delantero se las ingenió para hacer sentir su presencia en el área y ahora que ya fue ubicado en su posición habitual ha destacado en cada uno de los encuentros que participó.

Barcelona es un equipo que tiene mucho el balón, principalmente de local. Es un conjunto que arrolla futbolísticamente y para eso necesita jugadores como Caicedo. Que sean explosivo y encaradores, que sea inteligente para asociarse y para llegar con jugadas preparadas al arco rival.

En el 2012, cuándo Barcelona salió campeón, la propuesta futbolística no era igual a la actual ni mucho menos, sin embargo la similitud en cuanto a la creación de juego por sus intérpretes es similar a la de este equipo de Guillermo Almada.

Damián Díaz ha sido el conductor de ideas del Barcelona en las últimas grandes temporadas. El ‘Kitu’, que lideró la estrella 14, encontró un socio ideal desde el segundo semestre del 2012 para terminar con la consecución del título en la temporada 2012. Se trata de Michael Arroyo, un futbolista que llegó para darle variedad explosiva, cambio de ritmo, gambetas y goles al ataque amarillo a tal punto de tener hacer partidos inolvidables como el 5-0 a Emelec.

En este año una nueva historia empieza escribirse, con un tal Marcos Caicedo que empieza a ilusionar. Ayer en el Monumental dio muestra de esa calidad que tiene. Lo mejor, seguramente, está por venir.