De mal en peor. Es notorio el bajo rendimiento de Marcos Caicedo. Aquel jugador desequilibrante, que desbordaba por la banda izquierda para lanzar centros precisos para gol, quedó en el recuerdo. Esas jugadas se las llevó el viento.

Ahora, Marquitos patea y la manda a no sé dónde. Señor, los centros se disparan al área penal y no apuntando al banderín de córner. Una, dos, tres, cuatro y un sinnúmero de veces hemos visto el mismo error de Caicedo. Y de remate, contra Guayaquil City se pegó un ‘bolondrón’, al centrar la pelota desde su banda izquierda, pero en esta ocasión no la mandó al banderín, sino que apuntó a la banca de suplentes del club canario.

Y cuando hizo la diagonal, para perfilarse y patear al arco, sus tiros salieron tibiecitos, bocaditos para el arquero Gonzalo Valle, del club ciudadano.

Marquitos, por favor, quédese practicando los centros y remates al arco, luego de los entrenamientos. Afine la puntería, póngale el balón a sus compañeros, en bandeja de plata, para que coronen. Patee duro a la portería rival, así como reventó al golero Franco Armani, el año pasado, cuando el Ídolo le ganó 2-1 a Atlético Nacional.

Por el momento, el viento se llevó a su hijo.

César Contreras
Director
Hincha Amarillo