Nuestro seguidor Jonathan Machado nos envió este interesante análisis, que compartimos con todos ustedes.

Cuando parecía que Barcelona tenía la gran oportunidad de acercarse a Liga de Quito para intentar arrebatarle el primer lugar de la tabla de posiciones, ocurrió lo menos pensado: un pobre empate ante Aucas en el estadio Monumental.

A este resultado hay que sumarle los tres puntos que perdió ante el cuadro universitario y otros tres con Guayaquil City, de local, y agregar la derrota en Quito ante la U. Son 11 puntos desperdiciados que lo condenan al segundo lugar, a cuatro unidades del equipo quiteño y con apenas cinco fechas por jugar.

El gol de Federico Laurito del domingo 10 de junio de 2018 debió ser gritado por la hinchada alba, que ve cada vez más cerca la posibilidad de llevarse la primera etapa para jugar la próxima Copa Libertadores y la final del campeonato en diciembre.

Pero el gol auquista, que llegó a falta de 10 minutos para el final, fue una muestra de que Barcelona es un equipo con falta de fuerza ofensiva y serios problemas en la última línea. Con el gol de Erick Castillo (16 minutos), el equipo amarillo tenía que mantener la iniciativa ofensiva para liquidar el partido y no verse sorprendido como ocurrió al final.

Eso en teoría, pero en la práctica, los dirigidos por Guillermo Almada no tienen los argumentos necesarios para llevarse por encima a su rival. Cómo intentar anotar más goles si en la cancha está Marcos Caicedo y Ariel Nahuelpán. El primero está en un nivel paupérrimo. El fútbol no es solo correr y correr y correr. Hay que saber hacer una pausa, alzar la cabeza y dar un buen pase.

Carlos Luis Menotti, técnico agentino campeón en 1978, decía: “el fútbol es como el tango, no se puede andar corriendo todo el tiempo. El fútbol tiene pausa, tiene aceleración, tiene ritmos, tiene cambios”. Caicedo no realiza bien ninguna de estas acciones y pierde todas las pelotas que llegan a sus pies.

Nahuelpán no es el aporte que necesita Barcelona en el área. No pivotea correctamente, no define bien y tampoco colabora con el juego colectivo del equipo.

El otro problema que tiene el cuadro torero es la zaga central. Luis Caicedo y Xavier Arreaga no prestan ninguna garantía. Varios goles han sido por sus equivocaciones y su nivel técnico no alcanza para contrarrestar los ataques rivales.

Pedro Velasco es otro jugador que ha bajado su rendimiento. No ataca, ni defiende bien. Parece que hace pocos días llegó a Barcelona. No corre bien la cancha y cuando debe habilitar a sus compañeros, lo hace de forma terrible.

Con el mediocre juego que ha mostrado Barcelona, lo mejor para el espectáculo del fútbol es que no gane la etapa. ¿Tiene chances? Sí. ¿Merece ganarla? No. Aunque el campeonato es irregular, todo puede pasar. Habrá que ver qué equipo es el menos malo, no el mejor.

Por: Jonathan Machado | Twitter: @jmachadom

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