Argentina no solo perdió bien contra Croacia y quedó al borde de la eliminación del Mundial; sino que cerró un ciclo en el que la mochila por las finales perdidas, terminó siendo el peso que la terminó hundiendo. Con sus chances mínimas y con la calculadora en mano para ver la posibilidad de seguir con vida en Rusia 2018, acá te mostramos un repaso de los 25 años de frustración que tiene la albiceleste desde su último título. 

¿Cuándo parará la cuenta? Un 4 de julio de 1993, la Selección de Argentina ganó la Copa América de Ecuador, su último título oficial; sin imaginar que no levantarían otra corona hasta ahora. El poderoso cuadro rioplatense falló en Mundiales, Copa Confederaciones y Copa América.

Desde aquella tarde de gloria en el estadio de Barcelona Sporting Club, la albiceleste ha jugado ocho finales y ha fallado en todas estas. Ni con Lionel Messi en el campo ha podido gritar ‘campeón’. Desde entonces, solo hubo frustraciones.

El estadio Monumental fue el escenario donde Gabriel Batistuta, con doblete, venció a México en esa edición de la Copa América, su último título en 25 años.

LAS OCHO FINALES ‘MALDITAS’
La seguidilla de derrotas en partidos definitorios comenzó en el verano de 1995, en la copa Rey Fahd, hoy conocida como la Copa de las Confederaciones. El torneo, que reúne a los campeones continentales vigentes, se disputó en Arabia Saudita y hasta la final llegaron Argentina y Dinamarca. Fue una caída por 2 a 0, la primera en el flamante ciclo de Daniel Passarella como DT.
Luego pasaron 9 años para que el conjunto argentino volviera a un mano a mano por una copa. En 2004, Argentina y Brasil se enfrentaron por la final de la Copa América de Perú. Fue, quizás, el partido en el que más cerca estuvo de romper la racha. Dos veces la selección gaucha estuvo al frente en el marcador, pero -en la última jugada- Adriano anotó el empate 2 a 2 y el Scratch ganó por penales al conjunto que dirigía Marcelo Bielsa.
Tan solo un año después, la selección que ya conducía José Pekerman disputó la Copa Confederaciones, ya que Brasil tenía asegurado un lugar como campeón del Mundo vigente. En la final, disputada en Alemania, la Verdeamarela le dio una paliza a Argentina: fue 4 a 1, con un brillante Kaká y un soberbio Adriano.
En 2007, y con Alfio Basile en el banco, un combinado gaucho en el que brillaban un joven Lionel Messi, Juan Román Riquelme, Carlos Tevez, entre otros, volvió a jugar el superclásico de América en el último partido de la Copa América de Venezuela. El resultado fue tan inesperado como repetido: un Brasil que fue con un plantel suplente goleó a Argentina 3 a 0, que sintió nuevamente el desconsuelo.
Un nuevo bache de la Albiceleste hizo que tuvieran que esperar siete años para volver a estar en un partido definitivo. Y no cualquiera: la final de la Copa del Mundo de Brasil. En esta oportunidad, era la brillante Alemania que estaba en el camino. Los teutones tenían el récord de haber eliminado a los albicelestes en los mundiales 2006 y 2010; y en esta ocasión no fue diferente: el mano a mano de Higuaín, la deficiente definición de Palacio y el gol de Goetze todavía les duele a todos los argentinos. 
La Copa América de Chile fue la primera oportunidad para cerrar la herida mundialista. Con un plantel muy similar al de Sabella, Gerardo ‘Tata’ Martino condujo a los rioplatenses a la final frente a los locales. El equipo de Messi y compañía no estuvo a la altura, disputó un partido mediocre, pero alcanzó a llegar a la definición por penales, luego de un 0 a 0. El resultado final todavía lo recuerdan.
La última fue hace dos años. El lugar: el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos. El rival: el mismo. El resultado: el mismo. Siempre el mismo: los rivales festejando, los argentinos mirando el suelo, buscando una explicación que nadie encuentra. Pareciera que desde que levantaron el trofeo en el estadio de Barcelona estan destinados a nunca ser felices.