Alemania perdió 0-2 ante Corea del Sur y quedó fuera de Rusia 2018. Que un campeón reinante sea eliminado en primera fase de una Copa del Mundo ya no es sorpresa. Es la cuarta vez que ocurre en las últimas cinco ediciones. Tres de forma consecutiva. Solo Brasil se salvó de ser parte de esta estadística, al avanzar a cuartos de final en Alemania 2006.

Francia fue campeón en 1998 como local y en Japón/Corea 2002 quedó último en el grupo A, tras perder con Senegal y Dinamarca, y empatar con Uruguay.

Italia no pudo defender su corona ganada en Alemania 2006 y cayó al sótano del grupo F, en Sudáfrica 2010, luego de perder con Eslovaquia e igualar con Paraguay y Nueva Zelanda.

En Brasil 2014, España no pudo revalidar su título alcanzado en Sudáfrica y terminó tercero en el grupo B, al perder con Holanda y Chile; con tan solo un triunfo ante Australia. Con estos resultados no pudo avanzar a octavos.

Y ahora Alemania engrosa esta agria estadística. Se coronó campeón en Brasil al vencer 1-0 a Argentina en la final. Pero en este Mundial de Rusia, luego de caer con México, vencer a Suecia y estrepitosamente perder con Corea, le dice chao a la Copa del Mundo.

Esta supuesta maldición de los campeones también ocurre con los que lograron el título de la Copa Confederaciones. El que ha ganado esta la competencia, que se celebra un año antes del Mundial en el país anfitrión, no la logrado alzar la Copa del Mundo. Tal es el caso de Brasil en 1997, 2006, 2010 y 2013; así como Francia en 2001 y Alemania, campeona en la Copa Confederaciones de 2017.