Un constante dolor de cabeza para Almada durante este semestre. Barcelona pasó muchos apuros en lo defensivo durante el año, las constantes lesiones, irregularidades y situaciones extra deportivas hicieron que la última línea no tenga la regularidad necesaria para poder adaptarse a una idea de juega, asimismo a la hora de compenetrarse entre compañeros. Falto encontrar una estructura.

El conjunto amarillo arrancó la temporada alineando con Pineida por izquierda, Arreaga y Aimar de contención y Beder Caicedo por derecha. Para el quinto partido solo Aimar y Pineida repitieron. Con la aparición de Byron Castillo parecía que la banda derecha está bien respaldada, sin embargo una lesión lo alejo de los campos. En el partido ante Liga de Quito cuatro hombres eran fijos en la defensa: Pineida, Aimar, Luis Caicedo y Velasco, no obstante lesiones y venta de jugadores hicieron que esta estructura no se pueda consolidar. El último partido ante Independiente jugaron: Pineida, Arrega, Torres y Velasco. En conclusión, el único jugador que logro mantener la regularidad durante toda la temporada fue Mario Pineida. Esto habla de los diversos problemas que tuvo Guillermo Almada a la hora de definir su última línea.