A falta de diez minutos para el final del partido, con la eliminación ya inevitable para Santos, los torcedores del Peixe tiraron bombas de estruendo cerca de los suplentes del Rojo, que calentaban. Ninguno de los futbolistas del equipo de Holan fue herido. Sin embargo, los estruendos se repitieron, se lanzaron petardos. Luego, hubo hinchas que quisieron romper un vallado e ingresar a la cancha. La policía empezó a reprimir y se generó una situación de descontrol que llevó al referí chileño Bascuñán a suspender el partido, con el 0 a 0.

También, hubo hinchas que fueron detenidos dentro del campo. A uno de ellos, el técnico Cuca lo corrió por la cancha para protegerlo, en medio de tumulto con oficiales.

Algunos torcedores rompieron sillas para utilizarlas como elementos de agresión. El sitio Globoesporte informó que, ya con los árbitros y los jugadores en los vestuarios, hubo petardos contra los hinchas de Independiente, que no pudieron desalojar la tribuna apenas terminado el partido.

Recordar: antes del partido hubo hinchas de Independiente agredidos fuera del Pacaembu.