More

    ALIENTA AL ÍDOLO DESDE EL HOSPITAL

    Apoyar todos los fines de semana al equipo de sus amores, Barcelona, en cada estadio que se presente, era  la pasión de Fernando Rueda Pacheco,  quien ahora está postrado en la cama de un hospital.

    Él es una de las víctimas del trágico accidente, del pasado 12 de agosto, en el que murieron 12 hinchas del equipo guayaquileño, mientras regresaban en un bus de la Cooperativa Señor de los Milagros, desde Cuenca, donde observaron un partido del Campeonato Nacional.

    Desde entonces estuvo internado en Cuenca, hasta que el fin de semana pasado regresó a Guayaquil para seguir con su recuperación en el hospital.

    Aislado

    El joven guayaquileño, de 24 años,  está aislado en terapia intensiva, donde solo su madre, Raquel Pacheco, puede verlo. Se le realizó una traqueotomía, pero  ahora padece de un virus que lo están combatiendo los médicos. “No lo pueden bajar a sala normal hasta que se mejore. La parte de los glúteos se le irritó mucho por pasar sentado, entonces tiene que curarse bien”, comentó la progenitora.

    La línea de transporte le entregó 5.000 dólares. Sin embargo, no es suficiente, ya que apenas salga del hospital tienen que adaptarle un sitio en casa. Doña Raquel tuvo que renunciar a su trabajo para dedicarse a su cuidado a tiempo completo, pese a ser sustento de hogar.

    Momento doloroso

    Los familiares intentan hablar muy poco de lo que pasó, porque ‘Fercho’ se desestabiliza emocionalmente cuando recuerda el trágico accidente.

    Incluso, llora porque sabe que varios de sus amigos no lograron salvarse. “Mi hijo volvió a vivir y por eso le digo que busque a Dios, que tenga mucha fe, que de esto vamos a salir juntos”, contó Pacheco con mucha tristeza.

    Asimismo, explicó que su hijo tiene fobia todavía, que “rompe” en llanto. “A veces me pregunta por sus amigos. Le conté de una chica de Santo Domingo que  murió. Pero le digo que ella lo está cuidando desde el cielo y que él tiene que luchar por levantarse de esa cama”.

    El barrista comenzó su fanatismo por el ‘Ídolo’ desde muy pequeño, pero recién a los 17 años su mamá le dio permiso para ir a los escenarios deportivos. Desde ese entonces acompañó al equipo de sus amores durante muchos encuentros y juró amarlo hasta el día de su muerte.

    Según su madre, existe la posibilidad de que no vuelva a caminar, es lo que le dijeron los médicos de Cuenca y de Guayaquil. Sin embargo, ella guarda esperanzas de que con terapia su hijo pueda caminar.

    “Ese día (cuando fue el accidente) no voy a olvidarlo nunca. La noticia casi me mata de la impresión. Ahora espero ayuda, porque estamos pasando una situación complicada, yo no puedo moverme del hospital y se está gastando lo que me dieron de ese seguro”, finalizó.

    Tomado de: Diario La Hora

    Últimas noticias

    - Publicidad / Advertisement -