El pasado 29 de octubre Daniel Correa, futbolista del Sao Paulo brasileño y cedido en el Sao Bento, fue hallado muerto con claros signos de tortura, degollado y sin genitales, que habían sido extirpados con un arma blanca antes de ser asesinado. «El hombre tenía dos cortes profundos en el cuello, su cabeza estaba casi decapitada y sus genitales estaban cortados», señaló la policía tras encontrar el cadáver.

En la tarde del jueves fueron detenidas tres personas por su presunta relación con el homicidio. Se trata de Edison Brittes Júnior, su esposa Cristiana y su hija Allana, de tan solo 18 años y la persona que invitó al futbolista a su fiesta de cumpleaños. Además, según el relato del comisario Amadeu Trevisan, buscan a otros tres sospechosos de participar en tal trágico suceso.

El medio brasileño Tribuna da Massa ha mostrado algunas imágenes de las dos mujeres, siendo una de ellas el supuesto motivo del asesinato. Las investigaciones señalan que Correa, de 24 años, «habría sido sorprendido» con la mujer de Edison Brittes, que en cólera le habría propinado una paliza en el local antes de introducirlo en el maletero de un coche para llevarlo hasta el lugar donde fue culminado el crimen.

En el país sudamericano también ha circulado un vídeo del presunto asesino en el que afirma que encontró al futbolista «encima de mi esposa mientras ella pedía auxilio«. «Lo que hice fue lo que habría hecho cualquier hombre, porque la mujer que estaba allí no era mi esposa, eran todas las mujeres de Brasil. En ese momento era mi esposa, con la que llevo 20 años casado», añadió. «Quiero que penséis qué haríais para mantener la integridad moral de vuestra familia y ayudar a una mujer pequeña y frágil«, expresó en unas imágenes que se han hecho virales.

Claudio Dalledone, abogado que representa a la familia Brittes, lamentó el trágico suceso ante los micrófonos de Tribuna da Massa a la vez que aseguró que Correa había intentado violar a Cristiana Brittes, una versión que también ha defendido su hija Allana. De igual modo, afirmó que el jugador no era amigo de Edison, sino que solo era un «conocido» de Allana.

Tomado de: Diario AS