“Me gusta quedarme callado, siempre con mi conciencia tranquila, mi familia sabe que mi vida es el fútbol (…) No digo nada, arriba hay un Dios, siempre hablo con mis hijos porque ellos escuchan cosas en la tv, igual respeto a la gente que da su opinión y ustedes saben que siempre me he manejado bien” manifestó el delantero Michael Arroyo ante la pregunta sobre los cuestionamientos y rumores que se han desarrollado luego del Clásico del Astillero donde no se realizó la prueba de antidoping en el estadio Monumental.

Acá sus declaraciones, cortesía CANCHA ECUADOR: