La situación de Michael Arroyo ha avivado la crisis institucional  y deportiva que hay en Barcelona SC. Parece que al presidente, Josè Francisco Cevallos, se le fue de las manos el timón del Ídolo del Ecuador.

Es un problema más. Socios reclamando cifras reales de como está económicamente el club, la deuda supera los 40 millones de dólares, varias personas denuncian a BSC como central política. Y a esto se le suma los problemas para el entrenador Guillermo Almada (fallida inscripción de Erazo y dopaje de Arroyo).

 La pregunta es ¿QUIÉN SALVA A BARCELONA SC?