Presentar a una estrella como Andrea Pirlo en un apretado salón cubierto de una tolda negra es una autentica vergüenza. La organización parece de un principiante.

La prensa que acudió  a la cobertura del evento tuvo que hacer maravillas para poder realizar su trabajo en medio de incomodidad. ¿Quién estuvo a cargo de la organización? ¿El departamento de prensa del club o el departamento de mercadeo?

Seguimos empeorando. . .

Acá las imágenes: