Días muy agitados en el ámbito futbolístico son los que actualmente atraviesa nuestro país.

La selección Sub 20 se coronó por primera vez, como monarca del Campeonato Sudamericano de dicha categoría, en donde, además, destacó la figura y goleador ecuatoriano Leonardo Campana.

El análisis para el también delantero de Barcelona, ha estado relacionado con su ponderable posición económica y social, es por esto que hay que recordar a Tomas O’ Rorque, el primer millonario del fútbol.

Hijo de Tomas O’ Rorque y Sara Araujo, dueños de grandes haciendas bananeras en Esmeraldas, además de vivir en una lujosa mansión de Urdesa.

Este soñador y apasionado por el fútbol, llegó a Barcelona a mediados de los años 60, jugó de puntero izquierdo y disputó palmo a palmo un lugar en el once estelar, con figuras que resaltaban en el cuadro canario por aquellos años, como Clímaco Cañarte, Tiriza y el ‘Chanfle’ Muñoz.

Pero su posición social no pasaba desapercibida, pues llegaba a los entrenamientos en un lujoso Ford Mustang, último modelo, mientras sus compañeros lo hacían en bicicleta, en bus o incluso a pie.

Hombre de buenos valores y gran corazón, no jugaba por ganar dinero, es por ello que prefería que su sueldo se repartiese entre sus compañeros.

Llegó a ser seleccionado del Ecuador en 1965, en donde también brilló e incluso consiguió un título amistoso en un cuadrangular disputado el siguiente año, enfrentando a selecciones como Perú, Chile y Venezuela.

Finalmente decide retirarse a finales de los años 60, puesto que su familia lo persuadió para que continúe estudiando, para posteriormente contraer nupcias con la distinguida dama guayaquileña, Elvira Domenech, con quien procreó varios hijos, entre ellas, sus hijas Jill O’ Rorque, la Dra. en Psicología Katherine O’ Rorque, quien vio jugar a Leonardo Campana desde muy pequeño, por la amistad con Melissa Romero, tía de Leo.

Hoy se recuerda con nostalgia esas épocas felices de los años 60, al recordar que era seleccionado del Ecuador y jugador de Barcelona.