Con mucha alegría concluyó el domingo la asamblea internacional de los Testigos de Jehová, que empezó el viernes pasado.

Los 5.300 delegados de 45 países que se dieron cita al estadio Monumental vivieron una jornada de paz y confraternidad, donde Kenneth Cook y Seth Hyatt, representantes de la sede mundial de Nueva York, fueron los encargados de dar la “buena nueva”.

Juan Paz, representante local y vocero de los Testigos de Jehová en Guayaquil, explicó que “en esta situación todos ganan”, en alusión a los miles de turistas que han llegado a la ciudad, dejando réditos económicos cercanos a los 22 millones de dólares.

“La mayoría de los hoteles de la ciudad estuvieron copados, lo cual nos deja una sensación de satisfacción por el éxito rotundo que tuvo la asamblea. Además, no se registraron inconvenientes con ninguno de los delegados, lo cual nos deja bien posicionados ante los ojos del mundo”, dijo.

Por otra parte, David Jiménez, coordinador de la asamblea, cuenta que la preparación para este evento duró aproximadamente un año y medio, el cual estuvo bajo la tutela de dos comités principales con la participación de 15.000 voluntarios. “La buena organización se ha visto reflejada en la gran concurrencia de personas, donde el viernes llegaron 38.000, el sábado 48.000 y ayer cerca de 52.000 creyentes”, comentó Jiménez.

La delegación más grande que arribó a Guayaquil fue la de Estados Unidos con 2.500 miembros, lo que equivale al 47% del total de extranjeros que llegaron a la ciudad, las siguientes delegaciones numerosas fueron la de España y Corea del Sur.

“Gran parte del éxito en la organización de este megaevento se debe a la cooperación de la Gobernación del Guayas, Policía Nacional y Agencia Municipal de Tránsito”, recalcó Jiménez.

Danilo Estrella, miembro del comité de hospitalidad, explica que la planificación para la alimentación a las delegaciones duró aproximadamente un año, porque “se efectuaron varios simulacros donde contemplamos la seguridad y comodidad de los visitantes. Y entre todas las opciones, la mejor fue que las personas salgan a la explanada del estadio, se acerquen a las mesas y retiren sus alimentos”.

Jesús Díaz, coordinador de la alimentación, dijo que también se estudió cuál es el tipo de comida que menos afecte tanto a africanos, europeos y asiáticos, porque “hay hierbas (como el cilantro) que no le hace bien a la digestión a todos”.

La próxima asamblea será después de cuatro años y aún no hay sede definida. (I)

Tomado: El Universo