No fue extenso el lapso en el que Abadalá Bucaram fue Presidente de Ecuador: apenas desde agosto de 1996 a febrero de 1997. Sin embargo, en ese breve período se las arregló para presidir también al Barcelona de Guayaquil e intentar contratar a Diego Armando Maradona. Acá, la historia.

Polémico y con perfil alto, Bucaram llegó al poder después de haberlo intentado tres veces. En 1996, ganó las elecciones en su país y prometió, por sobre todas las cosas, combatir la corrupción, mejorar la economía (lo terminó llamando a Cavallo como referente de la convertivilidad) y ocuparse de los más necesitados. Algo que nunca escuchamos (?).

Un plan de viviendas llamado “Un solo toque” y una leche subsidiada llamada “Abdalact” (sí, el sachet venía con su cara) fueron sus caballitos de batalla para ganarse al pueblo, pero las cosas no funcionaron del todo bien. Pese a entregar miles de casas en la Ciudad de Durán, fue muy criticado por no contar con una buena planificación y, como si fuera poco, la leche del Presi fue sacada del mercado por no contar con el mínimo de calidad.

No caían bien en ciertos sectores de Ecuador las medidas populistas de Bucaram, mucho menos cuando se dedicaba a cantar, así que sus opositores empezaron a abonar la idea de que el Presidente estaba loco. Y medio que Abdalá los apoyaba.

Basándose en sus facultades como mandamás del Barcelona de Guayaquil, ideó un equipo repleto de figuras, entre las que se encontraban Carlos Valderrama (o Valdeggggama, según él), Giovanni Hernández, Claudio Caniggia y Gabriel Batistuta. Pero claro, todos los cañones apuntaban a Maradona, por el cual hizo gestiones.

Un emisario de los Canarios viajó a la Argentina y se reunió con Guillermo Coppola, representante del Diez, para tenerlo en Ecuador. Y Diego, que en ese momento jugaba salteado y se encontraba en el final de su carrera, se entusiasmó con la idea, según se refleja en el video del periodista Diego Arcos, que recopiló testimonios de los protagonistas de esa historia.

Maradona acordó jugar un partido amistoso con la camiseta del Barcelona y dejó abierta la posibilidad de sumarse oficialmente al plantel, tal como quedó registrado en un cruce televisivo que tuvo con el papá del baldosero Dalo, si hasta dicen que había pedido vivir en las Islas Galápagos, para disfrutar de las focas (?).

Según Bucaram, depositó anticipadamente medio millón de dólares en la cuenta del argentino, quien nunca jugó en Barcelona y tampoco devolvió el dinero.

Pocas semanas después, Bucaram sería destituído por el Congreso Nacional, por “incapacidad mental para gobernar”. Sí, lo voltearon por loco y se vio obligado a irse del país. Recién en 2017, cuando prescribieron todas sus causas, pudo volver a Ecuador.

TOMADO DE: En Una Baldosa

VIDEO: CANAL DE YOUTUBE DIEGO ARCOS