El reconocido diario de Perú, Libero.pe, realizó una nota sobre el nuevo DT de Barcelona recordando su paso por el fútbol peruano, cuando estuvo al borde del descenso con el D.Cuenca y ahora con la posibilidad de ganar un título con el ídolo.

Acá te dejamos la nota completa:

El técnico uruguayo Tabaré Silva quien dirigió a Real Garcilaso en el 2015 y 2018 sorteó esta temporada el peligro del descenso con el Deportivo Cuenca, pasó a la gran posibilidad de pelear por el título en Ecuador con el Barcelona, en un juego perfecto que le ha dado la vida.

Silva salvó al Cuenca del descenso y, aunque no se clasificó a los ‘playoffs’ de la Liga Pro, la vida le dio la oportunidad de dirigir al popular Barcelona guayaquileño, que el pasado 30 de octubre vivió la dimisión del también técnico uruguayo Leonardo Ramos, tras tres derrotas consecutivas.

«El desafío es grande, pero es una oportunidad muy importante, la negociación con Barcelona se hizo muy rápida porque los tiempos así lo marcaban», precisó Silva.

Él, antes de vincularse al Barcelona, adelantó la renovación de su contrato con Deportivo Cuenca para el próximo año, y ha asegurado que cumplirá con dicho convenio, porque con Barcelona sólo dirigirá seis partidos, los últimos de la Liga Pro. El entrenador aseguró que en lo personal es algo que piensa aprovechar y que lo alegra muchísimo porque se demuestra que el trabajo que hizo en el Cuenca fue bueno.

Para el técnico charrúa, más que el control del entrenador a la plantilla, es el autocontrol el que sirve entre los jugadores pues, aunque él tiene sus normas de disciplina, será importante la predisposición de los futbolistas de querer salir campeones.

los dos primeros partidos de la segunda fase en los que se derrumbe el sueño de campeonato, aunque Silva remarcó que «en los playoff no se pueden cometer errores. Primero vamos por los dos partidos, luego que sean cuatro, pero mejor que sean los seis», anotó.

EL DATO
Si Barcelona logra superar las tres etapas, con partidos de ida y vuelta hasta lograr el título, sería la decimosexta corona para el club y el segundo para Silva, pues en Uruguay lo obtuvo con el Defensor.