En la búsqueda para una solución en el puesto de volante central, a Boca le salió una opción que estaba un poco fuera de radar: la de Sebastián Pérez. El colombiano, que llegó a mediados de 2016 como una de las figuras de Atlético Nacional que había ganado la Copa Libertadores, nunca pudo establecerse como un jugador importante en el equipo que entonces dirigía Guillermo Barros Schelotto. Por eso fue prestado a Pachuca, donde no jugó, y luego a Barcelona de Ecuador, donde tuvo una aceptable temporada. De todas formas, el equipo ecuatoriano no hará uso de la opción de compra, por lo que el mediocampista de 26 años deberá volver a Boca para iniciar la pretemporada el próximo 3 de enero.

Ahora bien, habrá que ver qué opina el nuevo cuerpo técnico de Boca sobre el colombiano, que en la última temporada en Barcelona jugó 24 partidos. En principio, es un jugador con pasado de selección, que seguramente a Miguel Russo le gustará ver para evaluar su nivel y eventualmente tenerlo en cuenta. Pero surge un problema: el contrato con el futbolista vence en junio de 2020, y con sólo seis meses de vínculo habrá que replantear su situación.

Otro problema es el cupo de extranjeros, que en el fútbol argentino es de seis jugadores. Hoy Boca tiene cinco: Campuzano, Junior Alonso, Jan Hurtado, Sebastián Villa y Daniele De Rossi (Fabra tiene ciudadanía argentina). Ahora bien, si vuelve Pérez ya llegaría al cupo, pero en estos momentos Boca está evaluando varios jugadores extranjeros para reforzar el plantel (los peruanos Paolo Guerrero y Renato Tapia), aunque habrá que ver si los que hoy están en Boca seguirán en el 2020. Por su parte, Seba tiene varias ofertas para volver a jugar en su país, así que en las próximas semanas se definirá su futuro. ¿Seba o se queda?

 

FUENTE DIARIO OLÉ