La rutina del futbolista de jugar por sus respectivos campeonatos quedó reducida a ejercicios físicos en casa por el brote de coronavirus. El COVID-19 ha paralizado el fútbol en casi todo el planeta. Después de Italia y España (los países más afectados de Europa por la pandemia) detuvieron sus competiciones Francia, Alemania, Portugal e Inglaterra.

Los clubes recomendaron mediante indicaciones específicas hacer actividades físicas en sus casas. Esa es la situación que narra el ecuatoriano Joel Valencia, volante del Brentford FC de la Championship (segunda división inglesa). El jugador de 25 años, sus compañeros y el cuerpo técnico no han dejado de asistir a las prácticas. El club de Londres trata de prevenir el contagio y trasladó a otras instalaciones a su personal de mantenimiento, cocineros y gente que trabaja en oficina.

“De momento (todo normal). Entrenar y a casa. Ya no nos dejan salir, solo al entrenamiento”, dice Valencia sobre su nueva rutina. Sobre el régimen impuesto por el Brentford, dice que ni a él ni a sus compañeros los han sometido a exámenes para comprobar si existen síntomas propios de la enfermedad.

Según el mapa que muestra el alcance global de la epidemia del COVID-19, ReinoUnido registra 2626 casos confirmados y 71 personas muertas, en un conteo realizado por EL UNIVERSO hasta las 19:00 del miércoles.

En España el panorama es más grave. El Gobierno restringió la movilidad y aplica fuertes sanciones a quienes no acaten la ley. En el caso del fútbol los entrenamientos se suspendieron el 12 de marzo anterior.

Gustavo Quezada, volante ecuatoriano que milita en el Recreativo de Huelva de la segunda división B española, cuenta que está aislado en su casa desde la semana pasada, de modo que cumple un régimen de ejercicios ordenado por el departamento de preparación física del ‘Recre’ con la finalidad de no perder masa y tono muscular.

El plan, dice el guayaquileño Quezada, consiste en sesiones de calentamiento, activación trabajos de movilidad, entre otras funciones.

“La Federación (Española) dio un plazo de 15 días para pensar qué va a pasar con todo esto. No nos dejan salir de casa, es muy feo y aburrido”, es su sensación.

Rusia era uno de los últimos países de Europa en interrumpir sus competiciones deportivas, a pesar de los llamamientos realizados en ese sentido por varios presidentes de clubes.

La nación más grande del mundo (147 casos confirmados) suspendió recién el martes pasado todas sus actividades deportivas hasta el 10 de abril, incluyendo la Russian Premier Liga, donde compiten los tricolores Cristhian Noboa y Cristian Ramírez. Noboa revela que en Sochi “está todo controlado. No hay mucho problema” porque “no hay ningún caso (confirmado de coronavirus)”. El Sochi iba a practicar ayer.

Noboa y Ramírez se enfrentaron el domingo anterior por la jornada 22 en un estadio Olímpico Fisht cerrado al público porque supuestamente una persona de Krasnodar (ciudad donde está el equipo de Ramírez) contrajo coronavirus. Relata Noboa: (representantes del FC Krasnodar) no quisieron que al jugar contra nosotros sus fans vengan acá, por eso es que cerraron todo”. El resto de partidos se jugaron todos con aficionados, a excepción del duelo de los ecuatorianos en Sochi.). (D)

Tomado: El Universo