El árbitro Nicolás Lamolina aseguró que, a pesar de no tener «síntomas», decidió junto con el resto de los jueces que estuvieron en el partido entre Flamengo y Barcelona hacer un «resguardo preventivo» luego que se conoció que el vicepresidente y el técnico del equipo de Brasil dieron positivo de coronavirus.

«Decidimos hacer un resguardo preventivo y ahora estamos en cuarentena», reveló Lamolina, quien fue el cuarto árbitro del mencionado encuentro y donde el propio juez dijo que tuvo «un apretón de manos» con Jorge Jesús, entrenador del Flamengo.

Además de Lamolina, se encuentran en la misa situación Facundo Tello, quien fue el árbitro principal del partido, y los asistentes Pablo González y Julio Fernández, quienes ya se realizaron los exámenes correspondientes.

«Hay que tratar de estar tranquilos y no generar psicosis», manifestó Lamolina a la vez que comentó: «Si no decidíamos parar por cuenta propia poníamos en riesgo a muchas personas».

Lamolina estaba designado para el partido que jugaron el pasado lunes Lanús y Argentinos Juniors que finalmente fue dirigido por Hernán Mastrángelo y opinó acerca de la decisión de no estar presente.

«Fue une decisión consciente y súper correcta porque tenía que dirigir el lunes Lanús-Argentinos y si lo hacía iba a ser un riesgo, por eso me bajé», expresó tras lo cual reveló que se siente «muy contenido» por el entorno futbolístico.

En ese sentido dijo: «(Federico) Beligoy, (Claudio) Tapia y (Héctor) Baldassi nos están muy encima para saber cómo estamos a nivel salud. Nos sentimos muy contenidos por todos en este momento».

Además Lamolina señaló acerca del brote de coronavirus: «Es una cuestión social y como primera medida hay que concientizar a la sociedad que no es algo tan leve y así vamos a salir adelante».