Lleva más de dos meses sin pisar la cancha del estadio Monumental. El entrenador de Barcelona, el argentino Fabián Bustos, se pasa los días de cuarentena entre los entrenamientos vía teléfono y viendo crecer a sus dos pequeñas hijas: Fabbiana y Lucciana, de 4 y 3 años, respectivamente.

No suda como en los trabajos que hacía con el Ídolo, pero está en el ‘corre, corre’ con sus hijas. Al final, las cargas de trabajo en su hogar son más fuertes.

Bustos está feliz porque el regreso al trabajo en cancha ya tiene fecha y sabe que tendrá seis semanas para preparar a sus dirigidos.

Confiesa que estaba preocupado cuando regresaron de Brasil, a pesar de que no tenían síntomas de coronavirus.

– ¿Qué tal es estar ‘entrenando’ a sus hijas todo el día?

Por un lado es lindo, porque las veo crecer y observas cómo hacen las cosas nuevas a diario, pero es difícil estar controlándolas porque son muy pequeñas e inquietas. Más fácil es entrenar a los jugadores. Mis nenas tienen 3 y 4 años y están a full todo el día. Es como estar concentradas en ellas.

– ¿Con ellas se suda más, estando todo el día en casa?

No sudo más, pero sí es más estresado, porque tengo que estar viéndolas, porque se pelean, quieren jugar y todo el tiempo están compitiendo entre ellas. Una quiere ver algo en el televisor y tengo que ponerle un turno a Fabbiana y luego a Lucciana. Es como si estuviera indicando a los jugadores lo que deben hacer. Con ellas es un trabajo más complicado porque no se detienen para nada.

– Además de la cocina, ¿de qué otra cosa está ‘encargado’ Bustos en casa?

Creo que fue una locura, quería cortar el césped de la casa, pero con una tijera y se me complicó porque no tenía la máquina. Además, se hizo un asado y cuidar a las nenas, eso sí es difícil por lo inquietas que son.

– ¿Qué ha sido lo más duro de estar en cuarentena?

Ha sido tanto tiempo de estar sin salir de casa, sin caminar fuera. Claro que cuando llegamos de Brasil estábamos preocupados a pesar de que no teníamos ningún síntoma, pero eso ya pasó. La ansiedad también nos ha molestado.

– El COVID-19 vino a cambiar todo, ¿Bustos qué hace diferente?

Todo nos cambió, desde estar en casa y ahora debemos tener las precauciones necesarias para salir. Dejamos de ir a los parques para que jueguen las nenas. Mientras no aparezca una vacuna para esto, no vamos a estar tranquilos. La vida no va a ser lo mismo de antes.

– Se vienen cambios, ahora a usar la mascarilla y mucha seguridad sanitaria.

Es muy importante el cuidado, no creernos que porque ha mejorado la situación debemos olvidar los protocolos sanitarios. Debemos cumplir todos los controles que nos van a dar. La vida ha cambiado y hay que seguir todos los consejos.

– Se viene el uso de la mascarilla en el banco de suplentes.

Si está en el protocolo hay que cumplir. Hay que ver si los entrenadores que estamos en el área técnica también nos toca poner la mascarilla, claro que eso va a molestar para dirigir, para dar indicaciones, pero si piden hay que hacerlo. Sé que todos en la banca de suplentes tienen que estar con la protección en la boca.

– ¿Nada de besar la pelota ni cambiar camisetas?

Esas son las recomendaciones, pero hay gestos que tienen los jugadores de manera instantánea como besar la pelota y cambiar las camisetas. Ahora es un aprendizaje en todo.

– Una pretemporada de cuántos días sería buena antes de iniciar de nuevo el torneo

Pedía que sean unas cuatro semanas y serán seis para volver a competir, eso es bueno. Las primeras creo que será difícil de concentrarse, y cuando mejore la situación lo haremos. Siempre y cuando se pueda.

– ¿Qué es lo primero que haría cuando todo esto pase?

Después que nos hagan las pruebas médicas, sueño con ver un partido en vivo, eso extraño mucho. Quiero volver a entrenar. Eso es lo que más anhelo, con la ayuda de Dios ese día llegará muy pronto. Toda mi vida he estado en una cancha y ahora dos meses no lo he estado, ya te puedes imaginar cómo estoy.

TOMADO DE: Diario Extra