La idea está y crece con el paso de las horas, porque siguen apareciendo elementos que empujan en una sola dirección. Es auténtico, cada vez es más difícil que la Copa Libertadores no regrese con una sede única. Y, para ser precisos, todos los caminos conducen a Uruguay.

El plazo para tomar la decisión se va a acortando y la mano viene muy firme para que Uruguay termine recibiendo el guiño final de la Conmebol.

De hecho, el gobierno de Luis Lacalle Pou aguarda con expectativa que el resultado de los diálogos mantenidos entre el propio Presidente de Uruguay y el titular de la ConmebolAlejandro Domínguez, arroje novedades en agosto próximo.

Las razones que defienden con creces el gran posicionamiento de Uruguay para ser el anfitrión continental radican en los siguientes puntos: 

1) Contratos de sponsoreo del certamen ya pagos, por lo que necesariamente hay que poner en juego otra vez la Copa Libertadores. 

2) Conmebol quiere jugar y repartir el dinero.

3) Los clubes quieren jugar y percibir esos ingresos.

 4) Los clubes en sus países no pueden jugar. 

5) Brasil, pese a la enorme presión política que se ejerció para que vuelva el fútbol en Río de Janeiro, tiene uno de los focos de la pandemia más fuertes del mundo. 

6) Los números de contagios y fallecidos dejan también a Chile como uno de los principales focos mundiales de la pandemia.

 7) Perú ya es el quinto país del mundo con mayor cantidad de contagios de COVID-19.

8) Bolivia tiene los hospitales colapsados y Venezuela acumula rompimientos de registros diarios de casos.

 9) No hay tregua tampoco en Colombia, Argentina y Ecuador. Como lo dijo el diario Perfil, al describir el panorama sudamericano, “la única esperanza de la región es Uruguay”.

Estadio Domingo Burgueño Miguel del Campus de Maldonado
Se podría jugar también en el Estadio Domingo Burgueño Miguel de Maldonado

Pero, además, ya apareció una voz desde adentro de Conmebol que parece abrir una puerta para que la resolución que se puede llegar a tomar no mucho más allá de agosto, porque todos los clubes del continente precisarán iniciar su puesta a punto para lo que sería una especie de Mundial de clubes. Es que el director de desarrollo de la Conmebol, Gonzalo Belloso, le dijo al diario Olé que existe “la variable de poder cambiar de sede de los equipos y también se puede exigir desde el organizador”. Esgrimiendo, además, que “es una opción que puede ser válida para utilizar en este momento”.

Por si faltara algo, Belloso agregó en el diario deportivo argentino que se puede cambiar la localía porque “lo permite el reglamento general”.

Queda claro que, Conmebol, perfectamente podría utilizar este mecanismo y que ello obedecería por una necesidad. De ahí que la idea impulsada por Ignacio Alonso, presidente de la AUF, haya tomado una singular fuerza.

El Estadio Suppici también podría ser utilizado
 El Estadio Suppici también podría ser utilizado.

 

Según supo Ovación, hasta la Ministra de Economía y FinanzasAzucena Arbeleche, puso atención en la gestión que llevaron adelante Álvaro Delgado (secretario de Presidencia) y Armando Castaingdebat (viceministro de Desarrollo Social) con el presidente Lacalle Pou porque se podría producir una gran reactivación económica en tres puntos del país.

Es que la idea que se maneja en Uruguay, de acuerdo al relevamiento que ya comenzó a hacerse, es que además de Montevideo se pueda competir en Colonia y Punta del Este.

Es cierto que se viene trabajando en forma casi silenciosa porque el gobierno no quiere generar falsas expectativas, pero eso no implica que no se den pasos concretos para estar bien prontos y a la espera de una determinación favorable del organismo rector del fútbol continental.