Octavio Rivero vivió una verdadera odisea en el primer tiempo del partido de vuelta por la Fase 2 de la Copa Libertadores contra El Nacional, un encuentro que puso a prueba tanto su temple como el de sus compañeros. El delantero de Barcelona SC, pieza clave en el ataque canario, explicó en la zona mixta cómo se complicó el inicio del partido y qué elementos marcaron el rumbo para salir adelante.
Un Comienzo Difícil
Rivero recordó que el partido comenzó de forma muy complicada para los toreros. «Fue un partido muy difícil por cómo arrancó, quedamos con uno menos muy rápido,» señaló, haciendo referencia a la expulsión temprana que afectó la dinámica del equipo. La situación se agravó cuando, en el transcurso del primer tiempo, el delantero tuvo la responsabilidad de ejecutar un penal, el cual falló. «Después me toca fallar el penal a mí, ellos marcaron su penal, pero bueno, nos fuimos al entretiempo y tratamos de sacar todas las cosas que habíamos hecho mal, en mi caso olvidarme de lo que pasó,» comentó, demostrando que, a pesar de las dificultades, la mentalidad de recuperación del equipo se mantuvo intacta.
La Clave del Entretiempo
Durante el descanso, la concentración fue fundamental para cambiar el rumbo del partido. Rivero explicó que, en el entretiempo, se trabajó intensamente para corregir los errores y ajustar la estrategia. «Por suerte me quedó una después y pude convertir, estamos contentos con la clasificación. El festejo fue para mi nuevo hijo,» afirmó con emoción, dedicando su gol decisivo a su hijo recién nacido y dejando ver la carga emocional que conlleva cada oportunidad en un partido de tanta importancia.
Factores que Alteraron el Juego
El volante también destacó que el control de El Nacional se incrementó después de la expulsión de Mario Pineida, quien recibió una tarjeta roja al cortar una ocasión clara de gol del rival. «El partido fue complicado porque ellos tenían el dominio de la mitad de la cancha, nos hicieron correr mucho, no era lo que planeábamos,» explicó, subrayando cómo la pérdida de un jugador afectó la estructura y permitió que el equipo capitalino tomara el control en ciertos momentos críticos.
Recuperando la Confianza
A pesar del revés inicial, Rivero no se dejó vencer por la frustración. Cuando se le preguntó sobre su confianza para reinvidicarse tras fallar el penal, el delantero confesó: «Hasta que terminó el primer tiempo, obviamente estaba un poco mal por lo que significa errar el penal y el objetivo que era clasificar me pegó como le podía pegar a cualquiera, pero en el entretiempo traté de enfocarme en que ya había pasado y alguna más iba a tener.» Estas palabras reflejan la capacidad del jugador para superar los momentos de tensión y concentrarse en el objetivo colectivo.
Conclusión
El relato de Octavio Rivero resume un partido lleno de altibajos, donde la adversidad inicial y la pérdida de un penal casi pusieron en riesgo la clasificación, pero que se revirtió gracias a la determinación y capacidad de reajuste del jugador y del equipo. Con la victoria y la clasificación asegurada, Rivero dedicó su gol decisivo a su nuevo hijo, simbolizando un nuevo comienzo y la resiliencia del conjunto torero, que ahora se prepara para afrontar los desafíos que les esperan en el torneo.