El terreno de juego del Estadio Monumental sufrió un evidente deterioro tras la intensa lluvia y tormenta eléctrica que golpearon Guayaquil durante el duelo entre Barcelona SC e Independiente del Valle. Con el paso de los minutos, el campo se tornó cada vez más complicado, afectando el desarrollo del partido y representando un reto adicional para los jugadores.
En los últimos 20 minutos del encuentro, el césped del Monumental se convirtió prácticamente en un charco, con acumulaciones de agua que dificultaban la circulación del balón y el juego fluido. A pesar de estas adversidades, Barcelona SC supo sostener su ventaja y asegurar la victoria, mientras la cancha reflejaba las consecuencias de las extremas condiciones climáticas en la ciudad.